Un origen que no cabe en una fecha
Las narraciones más repetidas relacionan la calva con pastores que lanzaban piedras contra un cuerno o un hueso. Otras la conectan con juegos de época ibérica o romana. Son relatos de origen, pero la documentación revisada no demuestra una continuidad directa hasta el juego actual.
La propia recopilación de La Tanguilla reconoce que no hay datos suficientes para determinar desde cuándo se practica. Por eso no asignamos al juego un año de nacimiento ni una civilización inventora.
Las referencias a Covarrubias, Rodrigo Caro y a antiguos juegos de marro ayudan a situar una familia de juegos de lanzamiento. No prueban que aquellas partidas tuvieran las mismas reglas que una competición de hoy.
Nota histórica federativa ↗ · Recopilación de La Tanguilla ↗.
Galisteo: una memoria con nombres propios
En 1983, Valeriano Gutiérrez Macías publicó en la Revista de Folklore un estudio sobre la calva en Galisteo, Cáceres. Su valor está en el detalle: materiales, jugadores, gestos y palabras del juego local.
El proyectil era el rollo, un canto rodado trabajado. El calvero arbitraba y el rayador anotaba. El terreno se llamaba patio. La línea se situaba a 18 pasos, aproximadamente 16 metros.
También cambiaban las reglas. Había una posición del blanco denominada burro o burru, con valor doble, y el equipo podía continuar mientras acertase.
El artículo relata cómo la pavimentación de la Plaza Mayor, hacia 1952–1954, afectó a la práctica allí y cómo los emigrantes llevaron la afición a otros lugares. Es una descripción histórica de aquella comunidad, no una normativa vigente para todos.
Monterrubio: cuando calva es la piedra
En el reglamento local de Monterrubio de la Demanda, recopilado por Ramiro Camarero Camarero en 1990, el blanco de madera recibe el nombre de calvero. Las calvas son las piedras que se lanzan.
La distancia descrita es de 15 metros. La posición del blanco y su desplazamiento intervienen en la puntuación. La celebración se vincula a San Roque, el 16 de agosto.
Este cambio de nombres explica por qué conviene escuchar a cada lugar antes de dar una definición por universal. La palabra puede ser la misma y señalar una pieza distinta.